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Andújar logró su cuarto título ATP el pasado domingo en Marrakech.

Andújar Y La Victoria De La Superación

Tras tres operaciones de codo, el español volvió a ganar un título ATP World Tour en Marrakech

La victoria supo a gloria, pero también trajo un puñado de recuerdos del calvario superado con trabajo y esfuerzo. Pablo Andújar ganó el título en el Grand Prix Hassan II tras superar en la final al británico Kyle Edmund y sumó su cuarta corona ATP World Tour, pero por encima de todo consiguió dejar atrás una pesadilla.

Andújar, ex No. 32 del mundo, alcanzó su mejor ranking en 2015, regresó a principios de temporada a la competición tras dos años en los que pasó por quirófano hasta en tres ocasiones para solucionar un problema en el codo. Finalmente, el sacrificio no fue en vano.

“Al ganar, me acordé de todos lo momentos malos que he pasado, de estar en la sombra entrenando sin ver realmente el final, sin saber si me recuperaría o no”, explicó Andújar a ATPWorldTour.com tras el triunfo. “Tenía muchas dudas. No sabía si me quedaría así toda la vida, si me vería obligado a retirarme con esta mala sensación. Seguí intentándolo, luchando con mis malos momentos. Al ganar el torneo se me pasaron por las cabeza todas esas cosas”.

“Valoro mucho más la victoria por lo mal que lo he pasado, por el trabajo en la sombra que he hecho, los malos momentos y las dudas que he tenido acerca de mi continuidad”, aseguró el español, que ascendió 201 posiciones en el Ranking ATP. “Es el trofeo más especial de mi carrera además de por lo que he sufrido, por lo que ha pasado en estos últimos años: me he casado, he tenido un hijo… Eso lo hace tremendamente especial. Eso me ha hecho valorar mucho más las cosas”.

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A lo largo de esas tres operaciones, Andújar pasó por distintas etapas, encontrándose con las lógicas dudas de no saber si volvería a ser el mismo a antes, incluso de si volvería a poder jugar al nivel más alto. Ahora, esas dudas están zanjadas.

“El hecho de que mi mujer haya estado apoyándome durante todo este camino, de que hayamos tenido un hijo maravilloso… me hace ver que el tenis forma parte de mi vida, pero no es mi vida”, apuntó Andújar. “Eso es muy importante, y es lo que más valoro de todos estos años que he parado”.

En Marrakech, y días después de ganar el Ferrero Challenger Open, Andújar mantuvo su nivel de crucero y derrotó a grandes rivales camino del título, como Joao Sousa en semifinales o el propio Edmund en la final. Además, supuso su tercer título en el Grand Prix Hassan II (dos en Casablanca y uno en Marrakech). Digno de admirar.

“Jugué muy bien, muy sólido. La final fue un partido muy bueno, aunque también el de Sousa de semifinales lo fue”, dijo el español. “Es cierto que he ganado tres torneos allí, y soy el primer sorprendido. Quizás, el ambiente es algo parecido a lo que tengo aquí en casa. No lo sé, pero a los hechos me remito: no soy un jugador que tenga muchos títulos ATP y tres de los cuatros los he conseguido allí”.

Ahora, a Andújar se le abre un horizonte nuevo. A principios de año era el 1.821 del Ranking ATP y este lunes apareció como 154.A los 32 años, y a partir de ya, empieza una nueva vida para un hombre que se ha levantado a base de coraje.

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