© Getty Images

El español no vencía a un Top 10 desde el año pasado en Montecarlo.

¿Cómo Se Sobrevive A 30 Aces?

Albert Ramos-Viñolas analiza su victoria ante John Isner en la segunda ronda del Internazionali BNL D'Italia

La batalla duró dos horas y 52 minutos y se decidió dramáticamente en el tie-break del tercer set. El miércoles, Albert Ramos-Viñolas resistió 6-7(5), 7-6(2) y 7-6(5) a John Isner para avanzar a los octavos de final del Internazionali BNL D’Italia.

El español, eliminado el año pasado en Roma por el estadounidense, aguantó un chaparrón de 30 saques directos y salió adelante en el filo del alambre, cuando todo estaba muy igualado.

“No sabía los aces que había hecho”, reconoció Ramos-Viñolas tras el encuentro. “Es un gran sacador, tiene un servicio increíble. El año pasado ya me ganó aquí. Hoy ha sido diferente. Ha ganado el primer set, aunque he tenido más oportunidades de romperle el saque que en 2017, que casi no tuve. Ha sido duro, en cualquier caso. Ir ganado con break en el tercero y que me lo devolviese… vas a un cara o cruz en el tie-break”.

También Podría Interesarle: Schwartzman También Cae En Las Redes De J Balvin

Hasta hoy, Ramos-Viñolas e Isner solo se habían enfrentado en una ocasión, en el partido que tuvo lugar el curso pasado en el Foro Itálico. Esta vez, sin embargo, el No. 41 de la clasificación encontró la formula para anular el poderoso saque de su rival y celebrar la victoria.

“Le vas restando por sensaciones, por cómo está la pista, por muchas cosas diferentes… Al final, he restado casi todo el rato bastante dentro porque bota tanto la pelota suya que si no lo haces le queda una derecha muy fácil y la revienta”, analizó Ramos-Viñolas. “Hay algunos jugadores que desde atrás le pueden hacer más daño, y en mi caso creo que he escogido lo mejor. He tenido varias bolas de break, aunque solo he podido convertir una”.

Con un impresionante 80% de puntos ganados con primer saque, un porcentaje que mantuvo durante todo el partido, Isner amenazó con desesperar a su oponente, aunque no lo logró gracias a la paciencia de Ramos-Viñolas.

“Se llega a sentir impotencia”, confesó el español. “Van pasando los juegos y prácticamente ni la tocas. Es muy duro de cabezas. Sabes que si pierdes un saque estás en muchos problemas… eso te mete una presión constante”, insistió.

“Era un partido muy difícil contra un jugador que parece que en tierra debería ser más fácil, pero no es así”, valoró el ganador. “El año pasado hizo semifinales aquí, en Madrid lo ha hecho también… juega bien en cualquier superficie”.

Más Historias como esta