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Taylor Fritz hizo su entrada en el Top 100 del Emirates ATP Rankings.

Estrellas Del Mañana: Taylor Fritz

El adoelscente de la Próxima Generación habla en exclusiva con ATPWorldTour.com de su rápido ascenso al Top 100

“Después del partido, me senté en el mismo sitio en los vestuarios durante tres horas. No estiré, no hice nada. Me senté ahí durante tres horas pensando en lo que acababa de ocurrir. Me pasé mucho el tiempo pensando en ese momento y entrenando por él, y todo se había acabado en 60 minutos”.

Entra en los vestuarios del US Open y lo primero que notas es la cacofonía del olor. Walk into the men’s locker room at the US Open and the first thing you will notice is the cacophony of smells. Los pelos en la punta de tu nariz saludan a una mezcla de sudor, jabones y bálsamos mientras la puerta se cierra a tu espalda.

Pero los aromas más fuertes de todos son los intangibles. Ansiedad, éxtasis, anticipación y oportunidades se sienten en el aire , mientras los jugadores buscan cumplir sus sueños y encontrar la gloria en uno de los grandes eventos del deporte.

En el primer día de las clasificatorias el año pasado, otra vívida fragancia estaba presente mientras Taylor Fritz se sentaba a solas en la esquina: Una mezcla de decepción y deseo impregnaban el aire alrededor del adolescente estadounidense. Un flujo perpetuo de jugadores circulaban a lo largo del vestuario mientras él permanecía sentado, A perpetual stream of players circulated through the locker room as he sat, inmóvil e insensible, volviendo a jugar una otra vez en su cabeza lo que acababa de ocurrir en la Cancha 6. Las horas pasaron. Una expresión estática permanecía en su cara.

Sesenta minutos. Ni más ni menos. Mucho puede ocurrir en exactamente una hora. Para Fritz, fueron cinco minutos. Una derrota rutinaria por 6-3, 6-3 ante Luca Vanni en el primer encuentro de clasificatorias de Grand Slam de su joven carrera había dejado al californiano tambaleándose. Años de duro trabajo le habían llevado a eso. Y Se había acabado en un instante.

“Esa derrota me hizo pensar: ‘Uau, ¿qué estoy haciendo?’” contó Fritz a ATPWorldTour.com en una entrevista exclusiva. “Es cómo jugué ese partido lo que fue tan decepcionante. Fue horrible. No podía golpear una bola. Me cansaba tras un par de golpes. Creo que estaba nervioso, pero no me sentía nervioso. Estaba jugando como si estuviese nervios. Eso no es algo a lo que esté acostumbrado, sentirme nervioso y rígido. No era típico y me ocurrió en las clasificatorias del US Open. Pensé que había trabajado muy duro para llegar hasta ahí. Hizo que trabajase aun más duro”.

Todo campeón tiene puntos de inflexión en su carrera: un momento aleccionador que ofrece una nueva perspectiva de cómo dar el siguiente paso hacia la grandeza. Sesenta minutos pueden pasar en un abrir y cerrar de ojos. Para Fritz, fue rápido y doloroso. Pero esas cicatrices de batallas que parecen indelebles al principio, no son más que un recuerdo de no importa desde que altura te caigas, sino lo alto que rebotes.

Fritz logaría ganar el título US Open junior dos semanas más tarde, al derrotar a su buen amigo y compatriota Tommy Paul en una final estadounidense. Fue un final a la medida en una estelar carrera junior, pero era tan solo el principio.

El Ascenso Titánico De Taylor
La transformación de adolescente a adulto llevaba buen camino en Nueva York. The transformation from teen to machine was already underway in New York. Donde mucho sufrirían sentimientos de frustración y desaliento, Fritz reaccionó de un modo diferente. Con 10 días entre su derrota en las clasificatorias y el inicio del torneo junior, se puso a ello en las canchas duras, aumentando la intensidad con entrenamientos a las 7 de la mañana. Fritz se fue inmediatamente a a su casa en California tras levantar el trofeo junior y re-dedicarse a sí mismo en las instalaciones de la USTA en Carson.

“Empecé a disfrutar del trabajo duro. Eso se tradujo en ir a la pista y trabajar tan duro que quisiera dejar el tenis, y luego hacerlo de nuevo al día siguiente. Esa es mi filosofía. Trabajar tan duro que quieras dejar el tenis. Llegar al punto donde estás tan cansado y muerto que te dices que no merece la pena. luego vuelves y lo haces de nuevo al día siguiente y otra vez y otra vez y otra vez”.

Fritz comenzaría un histórico ascenso al Top 100 del Emirates ATP Rankings, uniéndose a la élite en cada turno. Una racha de 11 victorias consecutivas en el ATP Challenger Tour arrancaría su carrera profesional, reclamando de modo consecutivo títulos en Sacramento y Fairfield. Se convirtió en tan solo el segundo jugador de 17 años o menor en ganar cornas de Challenger consecutivas, lanzándole 462 puesto más arriba hasta el No. 232 del Mundo.

Youngest Americans To Crack The Top 100

Jugador

Edad de Debut en el Top 100

Año

Michael Chang

16 años, 3 meses

1988

Aaron Krickstein

16 años, 5 meses
1984

Andre Agassi

16 años, 5 meses
1986
Billy Martin
16 años, 7 meses
1973
Pete Sampras
17 años, 3 meses
1988
Jimmy Brown
17 años, 8 meses
1983
Jim Courier
17 años, 11 meses
1988
Jimmy Arias
18 años, 3 meses
1982
Donald Young
18 años, 3 meses
2007
Taylor Fritz
18 años, 4 meses
2016
John McEnroe 18 años, 4 meses
1977
Andy Roddick 18 años, 7 meses
2001

Mientras el éxito repentino de Fritz atrapó la atención de muchos, fue el modo en el que ganó encuentros lo más impresionante. El nativo de Rancho Santa Fe causó un impacto cuando estaba entre la espada y la pared, logrando una reputación por su actuación en esas situaciones comprometidas. Le dio la vuelta a una combinación de 47 de 51 puntos de break enfrentados de camino a la consecución de dos trofeos ATP Challenger Tour, incluyendo 15 de 16 ante su compatriota adolescente Jared Donaldson en la final de Sacramento. Cuando Fritz se estresa, una gran arma le ofrece gran confianza al saber que no hay déficit que no se pueda remontar. Es un rasgo innato.

“Me sorprendí al principio, pero ahora se ha convertido en algo por lo cual soy conocido”, admitió Fritz. “Es algo increíble por cual ser reconocido, agarrarte en esas situaciones. Es un gran honor ser duro en ese sentido”.

“Tener esa habilidad de agarrarse en momentos de presión y competir bien en esas situaciones no es algo que puedas modelar fijándote en alguien. No es algo que puedas enseñar o aprender. Es algo que tienes o no. Conozco a mucha gente que era unos grandes jugadores en los entrenamientos. En el momento en el que tiene el partido para cerrarlo no podían hacerlo. Para mí, la razón por la que juego al tenis es para competir así. Alguien puede ponerse nervioso en aquellas situaciones, pero yo estoy ansioso por esas oportunidades. Esos momentos en los que hay grandes puntos de break, los disfruto”.

No debería sorprendernos que el ídolo de Fritz sea otro gran sacador, Pete Sampras. Como 'Pistol Pete', Fritz se enorgullece de no disponer tan solo de la potencia en su saque, sino también de su colocación, disfraz y ejecución.

“Es el mejor jugador estadounidense de la historia. Tiene sentido que le admire mucho con su saque y su atletismo. Recuerdo un momento sobre los demás de cuando yo era joven. Sinceramente, no me acuerdo de qué torneo era o ante quien jugaba. Fue la confianza en sí mismo que demostraba. Estaba un break arriba, y no le importó el saque de su rival. Permitió a su rival lograr esos juegos, porque sabía que al ciento por cien que iba a lograrlo con ese break. Algunos se pondrían nerviosos y presionarían por un doble break. Estaba tan confiado y no había presión alguna. Eso es algo que ví y me impresionó mucho”.

Fritz dejó Sacramento y Fairfield ascendiendo en confianza y en el Emirates ATP Rankings. Unos cuartos de final en Monterrey, México le situarían en el precipicio del Top 200, pero fue un encuentro fortuito con Sampras lo que le lazaría su trayectoria más allá. El ex No. 1 del Mundo, que competía en el evento ATP Champions Tour, ofreció al adolescente la experiencia de su vida: una sesión de entrenamiento en su 18 cumpleaños. Fritz estaba temeroso, pero fue Sampras el que repartió los adjetivos superlativos.

“Tiene un gran juego”, contó Sampras a ATPWorldTour.com. “Golpea las bolas con fuerza, tiene una derecha monstruosa. No le he visto mucho jugar, pero tiene algunas grandes armas. Es un gran chico. Estuve hablando un poco con él sobre lo que hace falta, que es trabajo duro y sacrificio. Está en camino y tiene una gran actitud, dispuesto a escuchar y aprender. Tiene un gran futuro.”

Mientras la temporada Challenger llegaba a su final en las pistas bajo techo en Charlottesville, Knoxville y Champaign, fue otra derrota la que dio forma al futuro de Fritz. El americano que acumulaba más puntos Emirates ATP Rankings en dos de los tres eventos es premiado por el USTA con el wild card para el cuadro principal del Abierto de Australia. Fritz Se quedó corto para alcanzar el premio, pero apunta a esa derrota para iniciar una cadena de reacción que le lanzó al Top 100.

Fritz inició su campaña 2016 con un tercer título ATP Challenger Tour, en Happy Valley, y abrió el Australian Open clasificándose con un par de victorias sobre Hiroki Moriya y Michael Berrer. Remontando un 0-4 en el tercer set de su ronda final ante Mischa Zverev, Fritz demostró su temple, logrando seis juegos consecutivos para sellar la victoria y clasificarse para su primer campeonato de Grand Slam.

La madre de Fritz, Kathy, una ex jugadora Top 10 en el WTA Tour, nunca tuvo dudas de que lo lograría.

“Taylor siente que va a ganar pase lo que pase. Se siente muy confiado en sí mismo y es un gran luchador en la cancha. Siempre le dije que los grandes jugadores odian perder más de lo que adoran ganar. Creo que eso le pasa a él. Le gusta ganar pero lo que realmente odia es perder”.

Taylor dice que fue una experiencia que dio forma a su temporada.

“Ese soy yo al ciento por cien. Siempre he tenido el corazón para competir y luchar a pesar de todo. Voy a luchar hasta el final. Nunca voy a dejar de esforzarme al máximo y perder un encuentro. Si tiene algo que ver con perder, nunca voy a tirar la toalla y él probablemente va a pensar que voy a tirar la toalla. Probablemente está pensando que con 4-0 voy a dejarle ganar esto. Eso es lo que yo pensaría si fuese arriba 4-0. Una vez logré el primer break, entonces sentí que la presión iba hacia él.

“Cuando la gente me pregunta sobre perder el el wild card de la U.S.T.A para el Australian Open, estoy contento de haberlo perdido. También en la experiencia que tuve ante Berrer, estaba lluvioso y con viento a las 10 de la noche, en la última pista del Australian Open. Sé que no suena muy agradable, pero aquellas son las experiencias que no cambiaría por nada”.

Mamá Sabe Lo Mejor
Algunas cosas están garantizadas en la vida. Aparca mal y tendrás una multa. Cómete una pizza entera y tendrás que ir al gimnasio al día siguiente. Conviértete en el estadounidense más joven en alcanzar una final ATP World Tour final (en Memphis) en 27 años, y tendrás muchos compromisos con los medios.

“Es una locura lo que hace ganar cuatro partidos. Probablemente haya escuchado la misma pregunta sobre el grupo de jóvenes estadounidenses 30 ó 40 veces. Sobre el grupo y cómo nos llevamos y la presión que recibimos. He oído eso tantas veces. He realizado sobre seis entrevistas completas por teléfono desde Memphis e hice un par de ellas ahí”.

Es el respeto al proceso completo entre líneas y fuera de ellas la vien de mano de la madre de Taylor. Tras una larga carrera en el circuito femenino de Virginia Slims en los 70s, Kathy May Fritz ha tenido mucho impacto en su hijo.

“Una cosa que le dije en Memphis, después de que ganase a Steve Johnson en la segunda ronda, fue que era una gra victoria, pero no bajes la guardia. Tienes otro encuentro mañana. Puedes celebrarlo un poco, pero tienes que volver a concentrarte. Esa es una cosa que descubrí después de una gran victoria. Fue duro para mí reconcentrarme y volver a hacerlo al día siguiente. Fue capaz de hacerlo. En este punto, es estupendo que no esté satisfecho. Tras una gran victoria quiere ser tan bueno como pueda y realmente admiro eso”.

También fue cuartofinalista en tres Grand Slams, incluyendo el US Open de 1978, Kathy recordó a Taylor de niño. A pesar de ser un niño precoz y activo, no se tomó en serio el tenis de inmediato”.

“Cuando tuvo una raqueta en sus manos por primera vez, no le gustó, pero siempre ha tenido una increíble coordinación ojo-mano. Cuando tenía dos años, fue y golpeó una bola de golf y fue increíble. Todo lo que hacía era con una bola. Tiene una impresionante coordinación. En aquel entonces, los niños siempre hacían lo mismo que sus amigos querían, así que mi marido invitó a chicos del barrio a un clinic de tenis. Así es como se interesó en ello”.

“Logró el objetivo de ser el No. 1 del Mundo a una temprana edad. Siempre se está marcando objetivos, incluso en los juniors. Ha logrado cada uno de ellos. Cuando se le mete algo en la cabeza, siempre ha sido capaz de conseguirlo”.

Fanático de los deportes, Fritz pasó mucho tiempo de su infancia moviéndose entre jugar al baloncesto, tenis y lacrosse. A comienzos del instituto, hizo el compromiso con el tenis, pero no fue algo fácil al principio. La dedicación al trabajo duro y el esfuerzo por ser el mejor estaba ausente. Reveló que al principio no fue un proceso fácil. Con 15 años, Fritz fue invitado a las instalaciones de entrenamiento de la U.S.T.A. en Boca Ratón, Florida, durante un campo de entrenamiento con jugadores top de su edad en el grupo. El jugador diestro reconoce que era el peor del grupo. En una desesperada necesidad de encaminarse al camino correcto, lo identifica como el momento que todo lo cambió.

“Sólo para ir a ese campamento, tuve que abandonar el equipo de baloncesto del instituto en el cual jugaba. Quería compararme con todos esos chicos. Supe que eran todos mejores después de acudir, así que pensé que era una gran prueba para mí para mejorar mucho. Fue duro, no pude competir con ellos, no pude acceder a las canchas de arcilla. No era lo suficientemente bueno. Me lo estaba perdiendo todo. Puse todo en perspectiva para ver dónde estaba. No era ni de cerca tan bueno como esos chicos. Entonces empecé a subir y alcancé a los mejores chicos y me quedé con ellos”.

“Mi idea del tenis era una ora de entrenamientos y cero trabajo en el gimnasio. Llegó un momento en el que tuve que tomar una decisión. Todos esos chicos ganándome va a ser el final o voy a aceptarlo y volver con más fuerza. Decidí seguir con ello y aquí estoy tres años después y he mejorado mucho y llegado muy lejos”.

Mirando Al Futuro
Mientras Fritz trabaja ahora con David Nainkin, anterior entrenador personal de Wayne Ferreira, a tiempo completo, recuerda su tiempo junto a Christian Groh como el más beneficioso y cultivador de su juego desde su infancia. Fue su tiempo junto a Groh el que le ayudó a construir los fundamentos necesarios para el crecimiento de su carrera.

“Durante dos años, estuve con Christian tres o cuatro veces a la semana. Jugó una parte importante en ponerme a trabajar duro y me ayudó a atrapar a los otros chicos. Entrenar con Christian significó que iba a trabajar duro y éste fue un momento que no disfruté. Seguía aprendiendo lo que ese mundo era en realidad. Trabajar con Christian me lo enseñó”.

Al alcanzar una final en el evento ATP World Tour en Memphis el mes pasado, en tan solo su tercer torneo a nivel del tour, Fritz se convirtió en el jugador estadounidense más joven en alcanzar un partido por el título desde que un tal Michael Chang de 17 ganase la corona de Wembley (Londres) en 1989. Añade a Sampras, Andy Roddick y Andre Agassi y tienes la lista de cada estadounidense de 18 años o menos que han alcanzado una final ATP World Tour en los últimos 30 años. Compañía de élite al menos.

“Sigo pensando que antes de que se convirtiese en profesional en septiembre estaba posicionado en el No. 900”, añadió Kathy. “No había jugado muchos torneos profesionales y después de eso estaba en un nivel completamente nuevo. Es increíble”.

Tras unos cuartos de final en Acapulco, Fritz ya ha logrado el objetivo que se fijó hace tan solo dos meses: entrar en el Top 100. Ese era su objetivo para la temporada completa. Con tan solo 35 puntos en el Emirates ATP Rankings que defender entre ahora y septiembre, es hora de establecer un objetivo más alto.