© Felice Calabrò

Muñoz De La Nava Está Viviendo El Sueño A Los 33 Años

Así llegará el español al ATP Challenger Tour Finals en Brasil.

Daniel Muñoz-de la Nava está dando lo mejor de sí para desafiar sus probabilidades a la edad madura de 33 años. En 2014, el circuito de Challenger estuvo comandado por Víctor Estrella Burgos antes de que se volviera en Quito 2015 el campeón más experimentado en el ATP World Tour. El español está buscando una suerte similar.

Inspirado por sus compatriotas mayores de 30 años, incluyendo a David Ferrer, Feliciano López y Tommy Robredo, De la Nava se inspiró en 2015, logrando 44 victorias en 60 partidos. Sus tres títulos en seis finales, en la arcilla de Nápoles, Moscú y Meknes, lo catapultó al puesto No. 82 en el ranking.

“Este año estoy jugando con más confianza”, asegura. “Después de dos años de trabajo duro con mi equipo, he sido capaz de jugar bien y de estar feliz en la cancha. Estuve trabajando con mi fisioterapeuta en mi rodilla y esto me ayudó mucho. Tuve muchas lesiones en los pasados años. Pero ahora es diferente”.

“Fue muy importante para mí ganar el primer Challenger en Nápoles. Eso me hizo saltar en el ranking. Antes de eso, había jugado siete u ocho finales en mi carrera y había ganado solo una. En esa ocasión todo se dio rápido al ganar 6-2, 6-1 en la final (d. Donati). El inicio de mi temporada no fue buena. Perdí partidos cerrados en los primeros tres meses. Pero después de Nápoles, todo cambió. En Manerbio, Italia, me convertí en top-100. Nunca lo olvidaré”.

Cuando el madrileño entró al top-100 por primera vez en agosto, se convirtió en el jugador experimentado No. 14 en conseguirlo. Fue el primero en lograrlo desde Víctor Estrella Burgos el año pasado. “Fue muy especial. Por muchos años, fue una meta, pero estuve completamente bloqueado y no pude canalizar mi energía. Se convirtió en un punto de presión para mí. Después de este año, me sentí más libre al conseguirlo. Fue difícil”.

Muñoz de la Nava se convirtió en profesional en 1999, pero su progreso se vio truncado por un accidente de carro poco después de obtener su licencia de conducción, lo que causó problemas en su rodilla. Por años, su posición en el ranking estuvo cerca del top-200. Su campaña en 2011 terminó con promesa al finalizar de 140, pero los contratiempos lo obstaculizaron. En 2012 acabó de 171, en 2013 de 194 y en 2014 de 206.

Pero con la salud de aliada, por fin está revalidando su talento 15 años después. Con dos hijas en casa (Noa y Paula), tiene más inspiración que lo llevó a consolidarse en 2015. “Noa (de tres años) me ha visto jugar muchas veces. Cada vez que eso pasa juego mejor. Es muy importante”.

El español empezó a jugar a los cinco años cuando su padre le presentó el deporte. Luego de competir en un torneo nacional en Madrid, comenzó a practicar a tiempo completo y se volvió profesional a los 17 años. “Francisco Clavet ha sido siempre mi ídolo. Practiqué con él cuando tenía 20-23 años y él estaba en el ocaso de su carrera. Él me inspiró porque siempre estaba concentrado, era profesional y trabajaba duro”.

Ahora quiere confirmar su gran campaña en el ATP Challenger Tour Finals, posicionado como el segundo jugador con mejor ranking. “Desde mediados del año decidí concentrarme en Sao Paulo y lo logré. Será arcilla bajo techo y con altura. Muy parecido a Madrid, o sea que para mí no va a cambiar mucho. Las bolas van a ser rápidas. Lorenzi es especialmente bueno en altura, ya jugué con Albo en la final de Moscú, a Dustov le gustan las canchas rápidas, Cecchinato ha estado sólido todo el año. Todos los partidos serán difíciles”.

Este torneo será incluso preparatorio para el 2016. “El otro año será interesante pero duro. En los Challengers estaba casi siempre sembrado pero ahora será diferente. Puedo enfrentar jugadores de hasta el top-30. Será un año emocionante y trataré de prepararme muy bien. También necesitaré un poco de suerte en los cuadros para mantenerme en el top-100”.