© Getty Images/ATP World Tour

Dominic Thiem: Un Jugador En Transición

El austriaco clasifica por tercer año consecutivo a las Nitto ATP Finals

Mientras Dominic Thiem y Rafael Nadal caminaban hacia la red, unidos por el agotamiento y el dolor, las camisetas empapadas de sudor se aferraban a sus cuerpos. Después de cuatro horas y 49 minutos de un épico duelo que inmediatamente se convirtió en un clásico, solo pudo haber un ganador: Nadal, quien ofreció palabras de consuelo a su rival después de correr sin cesar, batallar y sudar hasta las 2.04AM. Su abrazo en la red hace dos meses en la ciudad de Nueva York sigue siendo una de las imágenes más icónicas del año.

”Se me quedará grabado en la memoria para siempre", dijo Thiem, quien hará bien en recordar la intensidad de los golpes de aquel día como ejemplo de lo que puede suceder esta semana en Nitto ATP Finals y también en el futuro. "Voy a recordar ese partido, seguro. El tenis a veces es cruel”. Las actuaciones de Thiem en la rápida pista de Flushing Meadows, contra Kevin Anderson en octavos de final, y luego contra Nadal en cuartos, fueron un paso importante para un jugador Top 10 en transición.

Compra Entradas

Después de haber pasado su infancia jugando sobre tierra batida, Thiem ha ganado ocho de sus 11 títulos ATP World Tour en arcilla. Sin embargo, no tiene la intención de ser clasificado como un especialista del polvo de ladrillo como su compatriota austriaco, el ex No. 1 del mundo Thomas Muster, quien ganó 40 de sus 44 títulos en tierra batida.

El objetivo perenne de cualquier jugador de tenis de élite es ser consistente en todas las superficies y Thiem, miembro del Top 10 desde junio de 2016, no es diferente al resto. La palabra "mejorar" nunca está lejos de los labios de Thiem o de su entrenador Gunter Bresnik. Es una filosofía que ha ayudado a Thiem a mejorar su posición a final de año en en el Ranking ATP en cada una de las últimas siete temporadas, destacando su mejor Ranking ATP como No. 4 poco antes de las Nitto ATP Finals de la pasada temporada.

Bresnik, quien también fuera entrenador de Boris Becker hace casi 30 años, dijo: "Cada sesión de entrenamiento tiene un propósito y no nos centramos en el Ranking ATP. El rol del entrenador es alentar, ayudar al jugador a mejorar y exprimir su potencial. Si Dominic encaja todas las pieza, tiene potencial para ser campeón de Grand Slam”.

Thiem estuvo cerca esta temporada. Con una habilidad innata para golpear su revés más rápido y con más revoluciones en superficies más lentas, rompió una racha de 50 victorias consecutivas en tierra batida al mismísimo Nadal, en su camino a su segunda final consecutiva del Mutua Madrid Open (p. ante Alexander Zverev). Y poco después, firmó un sensacional Roland Garros, donde alcanzó su primera final de un grande, sucumbiendo ante Nadal.

Con las aportaciones del español Galo Blanco en 2018, como complemento a Bresnik, el nivel de Thiem está en una nueva dimensión. "Como deportista de élite, Dominic sabe lo que debe hacer para jugar bien, pero también es receptivo a los consejos para mejorar y jugar mejor en cada torneo que compite", asevera Blanco.

El calendario de Thiem sigue siendo implacable. Por segunda vez en las últimas tres temporadas, el jugador de 25 años ha roto la barrera de las 50 victorias, incluyendo 30 triunfos sobre tierra batida en el ATP World Tour, más que nadie. Ha disputado más de 220 partidos individuales en los últimos tres años, con un total de 82 apariciones en 2016 y 76 en 2017.

“Al principio estaba completamente agotado, lidiando con la diferencia horaria, el jetlag, los entrenamientos y los viajes", admitió Thiem sobre su vida en el circuito. "Pero me acostumbré rápido. Me gusta jugar partidos, pero ahora organizo mejor mi calendario para jugar en a mejor nivel en cada superficie. Es realmente difícil avanzar sistemáticamente en cada torneo que juegas, pero es es el objetivo que tenemos”.

La confianza lograda hace dos meses en Flushing Meadows pronto impulsó a Thiem a lograr su primer título bajo techo en el St. Petersburg Open en septiembre. El triunfo se sumó a los trofeos de tierra batida ya conseguidos en 2018 en el Argentina Open y en el Open Parc Auvergne-Rhône-Alpes Lyon.

Sin embargo, Thiem tuvo que sudar la gota gorda para certificar su clasificación para las Nitto ATP Finals, la guinda del pastel para cualquier jugador. Debido a pequeñas lesiones durante todo el año, no aseguró su plaza por tercer año consecutivo hasta el último tramo de la temporada. Él mismo admitió: "Traté de bloquear la presión y me centré en ganar partidos. Aunque siempre compruebas los resultados de los otros jugadores en la Carrera ATP [A Londres], me sentí más fresco y pude luchar duro porque me había tomado tiempo libre durante el año para recuperarme de las lesiones”.

Thiem espera poder sumar nuevas victorias de round robin este año y añadir así triunfos a los ya conseguidos sobre Gael Monfils en 2016 y el suplente Pablo Carreño Busta el año pasado. "He aprendido mucho de los últimos dos años y es un gran evento, con muchísimos espectadores. Cada sesión tiene entradas agotadas, algo absolutamente increíble", asegura Thiem, quien tiene un récord de 2-4 en el evento de final de temporada. "He aprendido que necesito estar al 100% desde la primera pelota en juego. No recibes ningún regalo cuando juegas contra el Top 8.

”He tenido otro gran año y me he clasificado para Londres, que sigue siendo una prioridad máxima al comienzo de cada temporada. Estar aquí significa que he sido muy consistente, así que estoy feliz de volver otra vez. Quiero terminar el año al alza y usar lo aprendido para 2019 “.