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Nicolás Jarry supera en cuatro mangas a Filip Krajinovic y firma su primera victoria de Grand Slam en Wimbledon.

Jarry Cumple Un Sueño De Niño

El chileno firma en Wimbledon su primera victoria de Grand Slam.

Cuando Nicolas Jarry atraviesa las puertas del All England Club su cabeza regresa inmediatamente a la infancia. A una época de inocencia y emociones desbordadas al seguir de cerca el circuito de tenis. Pocos jugadores han asistido siendo niños al torneo de la mano de un miembro fundador del ATP World Tour. En el caso del jugador chileno, era casi una tradición que disfrutar al máximo.

“Vine un par de veces con mi abuelo”, indica con ternura Nicolás, recordando en Londres la figura de Jaime Fillol, antiguo Top15 mundial y una de las figuras clave en la constitución del tenis actual. En las canchas verdes de Londres, los paseos juntos y los momentos especiales se amontonan en sus recuerdos.

“Me trajo cuando yo tenía 10 y 11 años. Fueron las ediciones de 2005 y 2006. Gracias a él, yo tenía el pase para entrar en los vestuarios. ¡Pasaba mucho tiempo con los grandes jugadores!”, recuerda Jarry, que supo desde bien pequeño donde quería estar. Y, sobre todo, lo vio desde una distancia muy corta. Inspirándose para conseguir algo grande el día de mañana.

La ilusión de aquel pequeño muchacho aún pervive con fuerza. “Todavía tengo un libro de Wimbledon con millones de autógrafos de los más grandes. Es un recuerdo que me quedo para siempre. Jugando el partido me he acordado de estos momentos. Siempre quise venir a jugar este torneo y ahora lo estoy consiguiendo”.

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Convertido en jugador profesional por méritos propios, Jarry dio un paso adelante sobre la hierba que siempre admiró. Este lunes, y ante la mirada de todos, superó por 6-3, 3-6, 7-6(5), 6-4 al serbio Filip Krajinovic para firmar su primera victoria en un cuadro final de Grand Slam. La victoria por la que siempre luchó y un logro notable en una carrera que sigue despegando a buen ritmo.

“Era mi quinto partido de Grand Slam y haberlo ganado aquí significa algo más para mí. Wimbledon es el torneo que más me gusta”, desvela Jarry, convencido de la fortaleza de su juego sobre césped. “Este año desde que pisé el pasto he estado muy enfocado en cada entrenamiento y me preparé lo mejor que pude para este partido. Quería estar tranquilo mentalmente para afrontar lo que pasa. Feliz de haber hecho todo bien y haber logrado la victoria”.

Desde una planta imponente (1.98m) y facilidad para imponer juego ofensivo (60 tiros ganadores), Jarry dejó su huella con fuerza en Londres. “Se me da bien la hierba. Creo que lo voy a pasar bien siempre en esta superficie. Si saco bien sé que tendré más opciones en estas pistas que en otras”, indica el chileno, que conectó 20 aces en su estreno. “Haber crecido en arcilla me ayudó a formarme pero mis tiros hacen más daño en esta superficie.

Ahora, y con la conciencia de seguir superando etapas, el No. 66 del Ranking ATP coloca una diana en el césped. “Desde la temporada que viene quiero añadir un extra de seriedad en la gira de pasto. Este año sólo jugué un torneo previo a Wimbledon. Es mi primer año jugando a este nivel, estamos tomando las cosas con tranquilidad”.

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